Los Hermanos Musulmanes fueron fundados en Egipto en la segunda década del Siglo XX. Se considera a los Hermanos como el primer movimiento fundamentalista surgido en la era moderna y ha conseguido expandirse por toda la región. Su fundador fue un profesor que, en 1928, organizó a una serie de simpatizantes en la localidad de Ismailía.
Podemos decir que esta creación obedecía a una doble intención: política y espiritual. Políticamente, al-Banna se oponía a la presencia británica en su país, afirmando que sólo desde el Islam podía acabarse con la ocupación. De esta forma, defendía la vuelta al califato, que había caído hacía poco junto con el último Sultán de Turquía, depuesto por la revolución, de tintes laicos, en ese país. Podemos decir que, en contraste con el panarabismo que nacería también en Egipto, al-Banna era pan-islamista. Esto es, pretendía una unidad entre los países musulmanes basada en la religión.
En cuanto a la faceta más espiritual, aunque luego entraremos más en detalle en su ideología, si podemos afirmar que era partidario de que el Islam estuviera presente en todas las facetas de la vida y que no se limitara simplemente a quedarse en el ámbito privado.
En un principio, el movimiento fue difundido en las mezquitas por alumnos suyos y la hermandad pronto se extendió por toda la zona. Hábilmente se dedicaron a crear una serie de servicios sociales en ámbitos que el Estado tenía poco cubiertos, como hospitales para gentes sin recursos, programas de alfabetización y otros proyectos sociales que hicieran más fácil la vida a los más desfavorecidos. Ni que decir tiene, que esto les hizo ganar pronto popularidad y atraer más seguidores.
A partir de 1936, fecha del tratado anglo-egipcio, los Hermanos Musulmanes aprovecharon las pretensiones británicas de crear el Estado de Israel, para atribuirse la defensa de la causa palestina. Esto supuso que el movimiento se expandiera por todo el Medio Oriente y que su popularidad continuara aumentando.
Igualmente al-Banna continuó luchando contra la ocupación británica. De hecho, estuvo encarcelado, ya en 1941, por la propaganda que realizaba en su contra. Incluso se apunta que el Movimiento de “Oficiales Libres”, que más tarde asumiría la dirección del país tras marcharse los británicos, estuvieron en conversaciones con la Hermandad, aunque no llegó a existir ningún acuerdo firme.
Es en esas fechas cuando se empieza a asociar a los Hermanos Musulmanes con la violencia, ya que se les acusa de estar preparando una especie de ejercito secreto para llegar al poder. Lo que si es cierto es que su influencia no paraba de crecer mediante sus programas educativos y sociales, lo que causaba preocupación en los partidos políticos que existían allí. La izquierda egipcia los llegó a acusar de enfrentarse más a ellos que a los propios británicos.
La derrota árabe en la Guerra de Palestina en el 48, en la que participaron militantes de los Hermanos Musulmanes, trajo consigo un efecto colateral que preocupó aún más al gobierno egipcio: numeroso veteranos del conflicto, simpatizantes de la Hermandad, volvieron a Egipto armados y entrenados para la guerra. Esto llevó a que el gobierno los ilegalizara, algo que se repetiría muchas otras veces. A esto, se unió el asesinato de su fundador, al-Banna, en 1949, cuya muerte no llegó a investigarse siquiera.
Ya con un nuevo dirigente pudieron volver a la legalidad en 1951, con la prohibición expresa de toda actividad militar. La realidad es que no cesaron de realizar pequeños ataques a las tropas británicas en la zona del Canal de Suez.
No es de extrañar por lo tanto que, cuando los “Oficiales Libres” toman el poder en 1953, en un principio cuenten con los Hermanos Musulmanes como aliados. De esta forma, cuando se ilegalizan los partidos políticos, permiten a la Hermandad que obtenga un estatus privilegiado como “asociación no política”.
Esta colaboración, no obstante, duró poco: la vertiente más fundamentalista de los Hermanos Musulmanes, de la que era responsable su nuevo dirigente, abogó por una radicalización de las acciones y exigió al nuevo gobierno que les permitiera realizar una labor de control sobre la “pureza” religiosa de sus leyes, a lo que, obviamente, el gobierno se negó. Es entonces cuando los Hermanos empiezan a enfrentarse a los dirigentes de su país, que deciden volver a ilegalizarlos en 1954, deteniendo a todos los líderes, aunque por poco tiempo.
El nuevo tratado entre británicos y egipcios firmado en 1954 proporcionó una nueva excusa a los Hermanos para enfrentarse al gobierno. Para ellos, el tratado era demasiado desfavorable para su país, negando cualquier negociación con Gran Bretaña. Nasser sufre un atentado, que se atribuye a la Hermandad, del que sale ileso por poco y esto hace que más de mil militantes sean apresados y juzgados.
A pesar de este golpe y de que algunos de los miembros más moderados del movimiento se alían con Nasser, lo cierto es que los Hermanos siguen desarrollando sus actividades de manera clandestina. En 1956 se vuelve a descubrir un intento de golpe contra el gobierno, lo que conlleva nuevas detenciones.
Desde entonces, los Hermanos han pasado por etapas donde han estado más o menos visibles, pero su presencia nunca ha dejado de notarse. Igualmente han pasado por momentos donde imperaba la radicalidad a otros más moderados.
A partir de la década de los 80, los hermanos Musulmanes sufren escisiones que hacen que las ramas más radicales la abandones, como al-Gama’a al-Islamiyya o Yihad Islámica, que comienzan a luchar mediante atentados contra el Gobierno.
Esto no es óbice para que la Hermandad continúe sus actividades, atrayendo cada vez más simpatizantes. De hecho, en los 90, a pesar de seguir prohibidos, su ideología se vuelve más abierta y esto lleva a que Mubarak, debido a presiones externas que le obligan a una cierta reforma democrática, acepta que se presenten a las elecciones, aunque como independiente, no como partido.
El caso es que su éxito es absoluto y solo la no existencia de elecciones libres hace que no gobiernen el país en la actualidad.
Su secreto, al igual que el de otros movimientos más o menos radicales como Hamas, es que continúan el trabajo social entre sectores desatendidos por el Gobierno. Esto les ha dado una fuerza difícil de cuantificar. 25/10/08
Movimientos Islamistas en España. Los Hermanos Musulmanes. la historia.
Los Hermanos Musulmanes fueron fundados en Egipto en la segunda década del Siglo XX. Se considera a los Hermanos como el primer movimiento fundamentalista surgido en la era moderna y ha conseguido expandirse por toda la región. Su fundador fue un profesor que, en 1928, organizó a una serie de simpatizantes en la localidad de Ismailía.
Podemos decir que esta creación obedecía a una doble intención: política y espiritual. Políticamente, al-Banna se oponía a la presencia británica en su país, afirmando que sólo desde el Islam podía acabarse con la ocupación. De esta forma, defendía la vuelta al califato, que había caído hacía poco junto con el último Sultán de Turquía, depuesto por la revolución, de tintes laicos, en ese país. Podemos decir que, en contraste con el panarabismo que nacería también en Egipto, al-Banna era pan-islamista. Esto es, pretendía una unidad entre los países musulmanes basada en la religión.
En cuanto a la faceta más espiritual, aunque luego entraremos más en detalle en su ideología, si podemos afirmar que era partidario de que el Islam estuviera presente en todas las facetas de la vida y que no se limitara simplemente a quedarse en el ámbito privado.
En un principio, el movimiento fue difundido en las mezquitas por alumnos suyos y la hermandad pronto se extendió por toda la zona. Hábilmente se dedicaron a crear una serie de servicios sociales en ámbitos que el Estado tenía poco cubiertos, como hospitales para gentes sin recursos, programas de alfabetización y otros proyectos sociales que hicieran más fácil la vida a los más desfavorecidos. Ni que decir tiene, que esto les hizo ganar pronto popularidad y atraer más seguidores.
A partir de 1936, fecha del tratado anglo-egipcio, los Hermanos Musulmanes aprovecharon las pretensiones británicas de crear el Estado de Israel, para atribuirse la defensa de la causa palestina. Esto supuso que el movimiento se expandiera por todo el Medio Oriente y que su popularidad continuara aumentando.
Igualmente al-Banna continuó luchando contra la ocupación británica. De hecho, estuvo encarcelado, ya en 1941, por la propaganda que realizaba en su contra. Incluso se apunta que el Movimiento de “Oficiales Libres”, que más tarde asumiría la dirección del país tras marcharse los británicos, estuvieron en conversaciones con la Hermandad, aunque no llegó a existir ningún acuerdo firme.
Es en esas fechas cuando se empieza a asociar a los Hermanos Musulmanes con la violencia, ya que se les acusa de estar preparando una especie de ejercito secreto para llegar al poder. Lo que si es cierto es que su influencia no paraba de crecer mediante sus programas educativos y sociales, lo que causaba preocupación en los partidos políticos que existían allí. La izquierda egipcia los llegó a acusar de enfrentarse más a ellos que a los propios británicos.
La derrota árabe en la Guerra de Palestina en el 48, en la que participaron militantes de los Hermanos Musulmanes, trajo consigo un efecto colateral que preocupó aún más al gobierno egipcio: numeroso veteranos del conflicto, simpatizantes de la Hermandad, volvieron a Egipto armados y entrenados para la guerra. Esto llevó a que el gobierno los ilegalizara, algo que se repetiría muchas otras veces. A esto, se unió el asesinato de su fundador, al-Banna, en 1949, cuya muerte no llegó a investigarse siquiera.
Ya con un nuevo dirigente pudieron volver a la legalidad en 1951, con la prohibición expresa de toda actividad militar. La realidad es que no cesaron de realizar pequeños ataques a las tropas británicas en la zona del Canal de Suez.
No es de extrañar por lo tanto que, cuando los “Oficiales Libres” toman el poder en 1953, en un principio cuenten con los Hermanos Musulmanes como aliados. De esta forma, cuando se ilegalizan los partidos políticos, permiten a la Hermandad que obtenga un estatus privilegiado como “asociación no política”.
Esta colaboración, no obstante, duró poco: la vertiente más fundamentalista de los Hermanos Musulmanes, de la que era responsable su nuevo dirigente, abogó por una radicalización de las acciones y exigió al nuevo gobierno que les permitiera realizar una labor de control sobre la “pureza” religiosa de sus leyes, a lo que, obviamente, el gobierno se negó. Es entonces cuando los Hermanos empiezan a enfrentarse a los dirigentes de su país, que deciden volver a ilegalizarlos en 1954, deteniendo a todos los líderes, aunque por poco tiempo.
El nuevo tratado entre británicos y egipcios firmado en 1954 proporcionó una nueva excusa a los Hermanos para enfrentarse al gobierno. Para ellos, el tratado era demasiado desfavorable para su país, negando cualquier negociación con Gran Bretaña. Nasser sufre un atentado, que se atribuye a la Hermandad, del que sale ileso por poco y esto hace que más de mil militantes sean apresados y juzgados.
A pesar de este golpe y de que algunos de los miembros más moderados del movimiento se alían con Nasser, lo cierto es que los Hermanos siguen desarrollando sus actividades de manera clandestina. En 1956 se vuelve a descubrir un intento de golpe contra el gobierno, lo que conlleva nuevas detenciones.
Desde entonces, los Hermanos han pasado por etapas donde han estado más o menos visibles, pero su presencia nunca ha dejado de notarse. Igualmente han pasado por momentos donde imperaba la radicalidad a otros más moderados.
A partir de la década de los 80, los hermanos Musulmanes sufren escisiones que hacen que las ramas más radicales la abandones, como al-Gama’a al-Islamiyya o Yihad Islámica, que comienzan a luchar mediante atentados contra el Gobierno.
Esto no es óbice para que la Hermandad continúe sus actividades, atrayendo cada vez más simpatizantes. De hecho, en los 90, a pesar de seguir prohibidos, su ideología se vuelve más abierta y esto lleva a que Mubarak, debido a presiones externas que le obligan a una cierta reforma democrática, acepta que se presenten a las elecciones, aunque como independiente, no como partido.
El caso es que su éxito es absoluto y solo la no existencia de elecciones libres hace que no gobiernen el país en la actualidad.
Su secreto, al igual que el de otros movimientos más o menos radicales como Hamas, es que continúan el trabajo social entre sectores desatendidos por el Gobierno. Esto les ha dado una fuerza difícil de cuantificar. 16/10/08
Movimientos Islamistas en España. 1° parte
Para poder analizar correctamente los distintos movimientos Islamistas con presencia en España, es necesario actualizar conceptualmente el término "Islamista".
El término "Islamismo" debe ser entendido como sinónimo de activismo Islámico, es decir, la afirmación y la promoción activa de creencias, prescripciones, leyes y políticas de carácter Islámico. Desde esta perspectiva, cabe destacar la existencia de tres grandes corrientes o "escuelas" que tienen en común fundar su activismo sobre las tradiciones y enseñanzas del Islam. Se trata de movimientos y organizaciones que comparten principios religiosos y referencias textuales, aunque no objetivos ni comportamientos. Parten de diagnósticos distintos sobre la situación de la sociedad musulmana y ofrecen también soluciones distintas.
La primera corriente puede ser calificada de revolucion pacifica, fundada por el jeque de la corriente chii, la segunda de estas corrientes es la de saed (señor) Qutb, revolucion total o la ultima de estas corrientes que se denomina Islamismo político. en la medida que incluye a los movimientos que dan prioridad a la acción política, que buscan el poder a través de la participación en las instituciones y que -rasgo característico- se constituyen en partidos políticos. Este tipo de movimientos suele dar prioridad en Europa al proselitismo religioso, aunque también promueve la participación de las comunidades musulmanas en la vida política y social europea. esta "escuela" o corriente es los Hermanos Musulmanes.
13/10/08
Sobre Mohamed V.
Mohamed V tiene una gran facilidad para indignarse y mostrarse como un niño caprichoso, acostumbrado que en su pais actua a su antojo, ya que el pueblo de Marruecos apenas tiene cubiertas las necesidades priamrias, lo que no le permite ni medios ni tiempo para saber en que anda su Rey, pero cada vez más marroquies,que a pesar de estar lejos, estan ahi, en su tierra.
decimos ¡basta!, para que quiere Melilla y Ceuta si no puede mantener ni sacar adelante el territorio que tiene? tiene que demostrar no con placas ni homenajes)que hace algo por y para los intereses del pueblo, tiene que demostrar que sabe hacer algo más que desfilar por la alfombra rojo o entregar placas o homenajear a personas que no hacen nada para el pueblo.
por otra parte, el señor Navazo nos viene con el "proyecto de emir el muminin" que esta llevando a cabo el monarca, y no sabe, el señor Navazo que el monarca no sabe nada del Islam ni sus asesores, lo que deverdad quiere es un Islam folkloriko, donde el pueblo nosiga como esta.
12/10/08
Lo que no sabe el señor Navazo de los Tabligh.
Un movimiento islámico implantado en Catalunya es la Yama'at at-Tabligh ad-Dawa (Congregación para la Predicación y el Llamamiento). Fue fundado en 1927 en Nueva Delhi por Maulana Ilyas como movimiento de reforma religiosa, con el objetivo de volver a la espiritualidad de los piadosos antepasados (salaf), reforzar la identidad de los musulmanes en un contexto no musulmán y contrarrestar la influencia de Occidente.
La idea básica es la reforma de uno mismo como base de la reforma de la sociedad, con el mandato del aprendizaje constante, la devoción y la reislamización de la vida cotidiana. En esto no se diferencia mucho de otros movimientos islamistas, pero sí en su apoliticismo manifiesto.
Hoy es uno de los mayores movimientos islámicos del mundo. Cada año organiza una congregación mundial, el Bishwa Ijtema en Bangladés. Consiste en tres días de plegarias y discursos piadosos y es, junto con el peregrinaje a La Meca, la congregación anual de musulmanes más multitudinaria. En el 2007, afirman, reunieron a tres millones de personas.
El Tabligh fue propagado en Catalunya principalmente desde Marruecos, donde está presente desde los años 70 del pasado siglo. Actualmente controla varias mezquitas importantes, especialmente la mezquita Tariq Ben Ziyad, en Barcelona. Sin ser ni mucho menos mayoritario, tiene un papel muy destacado, pues el presidente del Consejo Islámico Cultural de Catalunya (CICC), Hasán Lahcen Saaou, es el líder del Tabligh en Catalunya, y en el núcleo duro del CICC hay otros imanes del movimiento. Sin olvidar que hablamos de la entidad islámica privilegiada (política y económicamente) por la Generalitat.
Distintos informes de los últimos años han acusado a este movimiento de ser un foco de radicalismo, y en algunos países occidentales está prohibido. Llegados a este punto, hay que decir que la acusación de connivencia con el terrorismo es infundada. La Yama'at at-Tabligh es un movimiento declaradamente apolítico, concentrado en la devoción y la mejora de la conducta. Pese a esto, algunas personas que formaron parte de él han sido inculpados en delitos de terrorismo, como los detenidos en el Raval a comienzos de este año. El problema básico es que se trata de un movimiento abierto, sin un registro de sus miembros. No se puede culpar al Tabligh de lo que hagan determinadas personas que en un momento determinado han participado en sus actividades, aunque es obvio que estas no se hubieran sentido atraídas por él si no existiera un cierto aire de familia.
Para ser objetivos, el Tabligh debe ser juzgado por su propio ideario y actividades. Algo que se hace necesario desde el momento en que su líder es invitado al Parlament como representante de los musulmanes, sin que estos lo hayan elegido. Y es aquí donde se impone la pregunta: ¿su doctrina es positiva para la integración de los musulmanes? La respuesta no puede ser más que negativa en la medida en que se trata de un movimiento que llama a los musulmanes a mantener una identidad islámica diferenciada respecto de la sociedad de acogida.
La entrada en este movimiento lleva muchas veces a separarse de la vida anterior, y a menudo se le acusa de romper familias. Organiza retiros de aprendizaje en la India, Pakistán y Bangladés. Se produce una intensa aculturación y adoctrinamiento en un islam idealizado, pero de hecho muy contaminado por la cultura del subcontinente indio. Una de las cinco obligaciones esenciales del Tabligh es el servicio (jidmat), según el cual todos los miembros de la congregación son iguales y servidores unos de otros. En su forma ideal, las funciones son rotatorias, y el que un día es maestro al siguiente tiene asignada la cocina o la limpieza. Modestia, buenos modales, abnegación... son los valores que trata de fomentar. Las mujeres quedan segregadas, pero pueden formar sus propias yama'at (congregaciones).
Una vez adoctrinados, los iniciados se convierten en captadores de nuevos adeptos. La idea es que todo musulmán puede llamar a los demás a regresar al buen camino. Es lo que podemos llamar "apoderamiento de los ignorantes", y solo los iniciados se convierten en predicadores (esto es lo que significa tabligh). Un buen musulmán no necesita teologías. El mejor tabligh es el más hábil a la hora de ganar adeptos. Se enseñan trucos y métodos para conmover a los hermanos descarriados, hacerles temer el infierno y desear el paraíso.
Con este método de captación, se comprende que su nivel intelectual sea, en general, muy pobre. Se supone que cualquier movimiento tiene sus intelectuales, pero en el Tabligh son difíciles de encontrar. La literatura generada en ocho décadas de proselitismo se reduce a plegarias y llamadas a ser un buen musulmán. El Tabligh es un movimiento piadoso. El análisis de la realidad política o social es inexistente. Pensamiento plano: un buen tabligh es alérgico a lo intelectual. Para él, un hombre de conocimiento es alguien que se comporta respetablemente, que ha memorizado el Corán y que repite "Al-hamdulilâh" (alabado sea Dios) al final de cada frase. Religiosidad en estado puro: ¿por qué complicarse la vida, si con rogar, predicar y ser humildes nos ganamos el paraíso? No tengáis la menor duda: los tabligh son gente honrada.
Abdennur Prado es presidente de la Junta Islámica Catalana.
11/10/08
Jama'a At-Tabligh wa Da'wa: la obsesion del señor Navazo.
La Yama'a at-Tabligh al-Da'wa (Congregaci6n para la Propagación del Islam), es un grupo Islamico surgido en la India que tiene por finalidad la propagacion de la fe Musulmana, fue fundada por Maulana Ilyas en la India en 1927, y deriva del movimiento revivalista deobandi.
Se trata de un movimiento pacifico de reforma de la sociedad Islámica, a la que se considera contaminada por los valores no-Islámicos del secularismo, materialismo, etc. y que se basa en la estricta observancia de la fe musulmana como mecanismo para conseguir la Islamizacion de la sociedad, al igual que la mayoría de los movimientos de reforma musulmanes, justifican su postura alegando un regreso a los principios originales del Islam.
En el caso del Tabligh se fijan principalmente en la figura del Profeta Muhammad (ejemplo indiscutible a seguir) y los compañeros de éste (sahaba).
13/9/08
Frente Polisario.
El Polisario o Frente Polisario , acrónimo de Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Wādī ad-Dahab), es un movimiento político y militar rebelde del Sahara Occidental que trabaja para su independencia de Marruecos y la autodeterminación del pueblo saharaui.
El Polisario es el sucesor del Movimiento para la Liberación del Sahara de la década de 1960, dirigido por Bassiri, que desapareció, a manos de la policía colonial española en una manifestación durante la dictadura de Franco.
Un grupo de estudiantes, liderados por El-Uali Mustafa Sayyid, conforma el Polisario el 10 de mayo de 1973 con el propósito de alcanzar la independencia del territorio del dominio español. El día 20 inician los primeros enfrentamientos armados, combates basados en una estrategia de guerra de guerrillas, la primera organizada en un desierto y a gran escala.
Con los pactos de 1975, la guerrilla continua combatiendo a los países vecinos que se habían repartido el territorio, logrando el 5 de agosto de 1979 que Mauritania cediese su parte del Sahara Occidental al Polisario, pero esto no es reconocido por Marruecos, que se anexiona esa zona.
Desde 1975, la organización se estaciona en Tinduf, territorio argelino. El mismo año las Naciones Unidas reconocen al movimiento. En febrero de 1976 el Polisario proclama la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) desde Tifariti, en la parte del territorio no controlado por Marruecos, considerándose por muchos países un gobierno en el exilio. La RASD es miembro de la OUA. Ha sido reconocida como estado por 85 países, la mayoría africanos o latinoamericanos. Otros muchos estados no reconocen la RASD pero sí al Polisario como representante legítimo de los saharauis y es miembro fundador de la Unión Africana.
Los combates siguen hasta el 6 de septiembre de 1991, día en el que se acuerda un alto el fuego tras la creación de los muros marroquíes.
La MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental) es el organismo encargado de velar por el alto el fuego y preparar un referéndum, todavía no celebrado.
El Polisario controla la parte occidental del territorio al otro lado de los muros (un total de ocho), aunque parte del territorio está prácticamente deshabitado y gran parte sus tropas están estacionadas en Argelia.
En Tinduf están organizados los Campos de refugiados saharauis. Hasta hace un tiempo tenían en su poder unos 500 soldados marroquíes como prisioneros de guerra, algunos desde hace más de 25 años, si bien fueron liberados después de presiones internacionales sobre todo de la parte de Estados Unidos. El apoyo tradicional de Libia ha disminuido.
Marruecos: Lo que el señor Navazo no sabe.
Población: 32.209.101
Economía: 128,3 Billion de dolares.
Superficie: 446,550 Km2.
La información sobre los servicios de inteligencia marroquíes es escasísima, si embargo por su proximidad y sus relaciones con España, no podía faltar una referencia a ellos.
Direction Generale de la Sûreté Nationale DGSN.
Dirección General de Seguridad Nacional.
La DGSN, dependiente del Ministerio Del Interior, acumula un gran poder dada la enorme influencia y capacidad de decisión que posee en la sociedad marroquí, esta dirigida por el general de división Hamidou Lâanigri, que había sido director general de la DST, bajo su mando se encuentra la Policía Judicial, la Brigada de Información General (Renseignements Généraux RG) y la Dirección de Seguridad del Territorio DST, esta ultima merece un espacio aparte ya que junto a la DGED es el servicio mas importante de inteligencia del país.
Direction de la Surveillance du Territoire DST.
Dirección de Vigilancia del Territorio.
La Direction générale de la surveillance du territoire es el servicio de inteligencia interior, fue creada en 1973 a través de la ley 1-73-10, depende del ministerio del Interior y sus funciones son "velar por la salvaguarda de la seguridad del estado y de sus instituciones". Tiene facultades para neutralizar y prevenir en territorio marroquí "actividades de nacionales o extranjeros cuya naturaleza amenace la seguridad del país", la actividad de la DST se divide en 3 areas:
o ContraInteligencia.
o ContraTerrorismo.
o Protección del Patrimonio Económico y Científico.
La DST esta estructurada en un Director, la Oficina de Dirección, servicios centrales y brigadas territoriales, la sede central esta en Témara, las brigadas territoriales se sitúan en las provincias, prefecturas y entidades territoriales de nivel inferior.
El Director actual de la DGT es el General Ahmed Harari, el director adjunto es: Abdelaziz Allabouch.
Sus actividades son secretas, dispone de un servicio de escuchas: Police des Communications Radioéléctriques PCR, encargado del espionaje de las comunicaciones nacionales e internacionales.
La DST al estar integrada en el ministerio del interior se nutre de comisarios, Oceanía, guardias, brigadas, por el territorio marroquí, se calcula que hay mas de 8500 agentes desplegados en ministerios, prefecturas, aeropuertos, hoteles, clubs privados....
Direction générale des études et de la documentation DGED .
Direccion General de Estudios y Documentación .
Dependiente del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Reales, La direction Générale d’études et de documentation, es el servicio encargado de la inteligencia exterior, oficialmente es la encargada de participar en el mantenimiento de las seguridad del estado y de sus instituciones, se estructura en un Director General, Oficina de dirección, administración central y representaciones exteriores.
Su presupuesto estimado es de 10.000 millones de dirhams, actúa bajo la dirección del general de brigada Ahmed Harchi.
La DGED tiene 1600 civiles y 2400 militares, un 5% son mujeres y la media de edad es de 43 años, se despliega en Africa, el mundo árabe, Europa y Asia/Oceanía.
Sus agentes actúan en zonas de crisis, la vigilancia de movimientos, y objetivos de toda naturaleza, cooperan con servicios nacionales e internacionales, la imagen que las los marroquís tienes de la DGED es de un servicio tenebroso, implicado en acciones violentas.
Direction du Renseignement Militaire DRM.
Dirección de Inteligencia Militar.
Al igual que la DGED, depende del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Reales, son conocidas dentro de esta dirección: la Oficina 2ª (2ème bureaux) dedicada a la información militar, la Oficina 3ª (3ème bureaux) dedicada al contraespionaje militar (Direction de la Securite Militaire DSM), y la Oficina 5ª (5ème bureaux) dedicada a la lucha antiterrorista.
Renseignements Généraux RG.
Servicio de Información General.
Dependiente de la Gendarmería Real, con funciones similares al servicio de idéntico nombre que actúa bajo la DGSN.
Marruecos es el pais con el que España Mantiene mas conflictos, Económicos: por los caladeros pesqueros, a nivel de importación de productos marroquíes a la Union Europea, o la busqueda de los recursos energéticos emprendida por compañías Españolas cerca de las islas canarias y que Marruecos reclama como propias. Politicos: la reclamación de Ceuta y Melilla, la postura ante el Sahara, el ya pasado contencioso de perejil, Policial: contrabando e introduccion en España de drogas e Inmigración ilegal.
Tiene una "teorica" democracia, El Rey es el Jefe del Estado, Del Gobierno (nombra al Primer ministro y al resto de miembros del Gobierno),de las Fuerzas Armadas, Preside el Consejo Supremo de Justicia el cual nombra a los Jueces, y para ya tenerlo todo es también la suprema autoridad religiosa, el "poder" legislativo esta formado por dos cámaras: una de representantes que son elegidos por voto popular, con un mandato de 5 años y otra de consejeros elegida por consejos locales, organizaciones, sindicatos, en los últimos años los partidos islámicos y el islamismo han tenido un notable crecimiento, el gobierno ha pactado con ellos en las elecciones para que no se presentaran en todas las circunscripciones, el Rey ha manifestado su intención de prohibir partidos religiosos.
"bisnis", si los lectores caballas aun no saben lo que significa, vayan enterandose y poniendo las pilas.
esto lo que puso en el articulo del dia 10 de septiembre del 2008 este personaje que se considera periodista, que los ceuties no sabemos lo que significa "bisnis".
primero no se escribe asi.
y segundo me contesta de mala manera por un mensaje mio haciendo referencia a dicha palabra.
esta es la contestacion: Que te f...e un camello, capullo.
31/7/08
ANALISIS PREELECTORAL: ELECCIONES LEGISLATIVAS MARROQUIES 2007.
El empleo se ha revelado como el tema de fondo más presente en los programas electorales de los partidos políticos marroquíes de cara a las próximas elecciones legislativas del 7 de septiembre de 2007. Según datos oficiales los empleos creados anualmente se estiman en unos 275.000, apenas suficientes para dar empleo a los 250.000 jóvenes que acceden al mercado de trabajo por primera vez cada año, y desde luego, incapaces de recuperar la bolsa de paro acumulada. De ahí que los principales partidos centren en la creación de empleo sus programas económicos.
Los partidos más importantes en liza han comenzado a hacer públicos desde principios de julio sus programas electorales. En actos públicos, han ido dando a conocer los ejes en los que centrarán sus campañas. La Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), el partido más votado según los resultados oficiales de las elecciones de 2002, con un 11,8 % de los votos, se ha atribuido el mérito de ser el primer partido en hacer público su programa electoral el 2 de julio, a pesar del “riesgo de ser copiado” en este periodo de precampaña electoral. Un paso calificado de “valeroso” por el periódico Le Matin (3/7/07, p.4). Los socialistas marroquíes, presentes en el gobierno desde 1998, controlando, entre otros, el Ministerio de Finanzas, proponen la creación de dos millones de empleos en los cinco años de legislatura, con un crecimiento económico del 7 %.
Esa misma cantidad de nuevos empleos es la que promete el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS), excomunista (4,5 % de los votos en 2002), que forma parte también de la coalición gubernamental. Ismail Alaui, el secretario general del partido, lo propuso en rueda de prensa celebrada el 3 de julio, en la que anunció que para llevar a cabo su programa, que incluye un subsidio de desempleo para los parados, se necesitaría una inversión de 25.000 millones de dirhams a lo largo de 5 años, según el diario As-Sabah, del 4/7/07. Según Al-Bayane, órgano del partido, del 11/7/07, los ejes de su programa son la promoción del empleo, el desarrollo humano, la promoción de la mujer y la moralización de la vida pública. En una reunión para defender el programa del partido en Casablanca, el 12 de julio, Abdelwahed Souhail, miembro del Buró Político del PPS defendía para la creación de empleo “la dinamización de la política de obras públicas y la promoción del mundo rural” (Le Matin, 14-15 de julio). Pero junto al fomento de las infraestructuras, es preciso movilizar el potencial humano y abrir la empresa al mercado interior, como afirmó en la reunión Mohamed Said Saadi, quien fuera secretario de estado de asuntos sociales encargado del Plan de Acción para la incorporación de la mujer al desarrollo en el primer gobierno de la alternancia.
Más modesto en sus planteamientos se revela el partido del Istiqlal (PI), el viejo partido nacionalista de la independencia (segundo partido más votado en 2002, con el 9,88 %), miembro como los dos anteriores de la Kutla, coalición creada para ejercer la oposición en 1991 y que fue el núcleo del gobierno de la alternancia en 1998. Según Al-Ayam, (30 de junio al 6 de julio, p.13), este partido promete dar trabajo a un 1.300.000 marroquíes, convirtiendo el empleo en una de sus prioridades durante el periodo legislativo 2007-2012. Apuesta por un 6% como media anual de desarrollo económico sin contar con el sector agrícola, y promete una reducción del paro del 10% al 7% en 2012.
Por su parte el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), islamista (el tercer partido en número de votos en 2002, con un 9,84 %, a unas décimas del PI), se compromete a crear 300.000 puestos de trabajo anualmente según el diario Al-Ahdat al-Magribia (6/7/07, p.2), lo que sumaría 1.500.000 en cinco años, proyectando reducir el índice del paro al 10%. Así lo anunció en Madrid su secretario general, Saad Eddin Al-Otmani, en un encuentro sobre el programa económico organizado en la UNED por la Casa Árabe y el comité Averroes. En declaraciones al diario La Razón, Al-Otmani, declarándose centrista, dice estar dispuesto a establecer alianzas tanto con la derecha como con la izquierda, si bien por este lado se encuentra con la oposición clara del dirigente de la USFP Mohamed El Yazghi que en declaraciones al semanario Tel Quel del 7-13 de julio afirmaba que “sea cual sea el resultado de las elecciones, no estaremos nunca al lado de este partido”, cuyo proyecto de sociedad es “incluso opuesto”.
El PJD está a la búsqueda de una imagen de partido pragmático y no maximalista. Hablando precisamente del empleo, el número dos del partido, Lahcen Daoudi, ha afirmado en declaraciones a Tel Quel del 14-20 de julio tener una concepción diferente a la de los otros partidos: “Para nosotros la tasa de paro no debe ser considerada como un todo. Difiere según el medio urbano o rural. En el campo un joven pastor es una persona activa. Hacer proyecciones sobre la tasa de paro nacional es una pura tontería. En las ciudades queremos limitarlo al 12 % y en los campos al 2,5 %, pero con una verdadera política de lucha contra la precariedad”.
Propaganda de la coalición PJD-PFC en Casa-Anfa
En resumen, el programa económico del PJD defiende “una economía solidaria, basada en la redistribución de las riquezas y la apertura hacia una empresa ciudadana con rostro humano”. Así lo expresó su secretario general en Rabat, el 12 de julio, en una reunión delante de personalidades del mundo económico entre los que se encontraba el presidente de la patronal CGEM. El PJD intenta tender puentes hacia el mundo del empresariado. En esa línea se sitúa su alianza con el Partido de las Fuerzas Ciudadanas creado por el expresidente de la CGEM, Abderrahim Lahyuyi, quien se presentará por la formación islamista en la circunscripción “chic” de Casablanca-Anfa.
También el Movimiento Popular (MP), miembro de la actual coalición gubernamental, centra su programa electoral en el empleo, junto con otros dos ejes, la sanidad y la enseñanza. El 17 de julio los líderes del partido, el presidente Mahyubi Ahardan y el secretario general Mohamed Laenser, hicieron público su programa con 66 medidas prioritarias, entre las que destaca el millón de puestos de trabajo que proyecta crear entre 2007 y 2012, haciendo descender el paro al 8 %. Este partido, fusión del MP, el MNP y UD, que aspira en razón de la lógica electoral a convertirse en el más votado el próximo septiembre (los tres partidos reunieron en 2002 el 15,76 % de los votos, casi 4 puntos por encima del más votado, la USFP y 54 escaños, 4 más que el Istiqlal que con 50 fue el grupo parlamentario más numeroso tras las elecciones). Extrapolando los datos de 2002, el nuevo MP podría obtener hasta cerca de 60 escaños gracias al sistema electoral marroquí, proporcional de lista con el mayor resto, que tiende a favorecer las alianzas.
30/7/08
Abdelillah Benkiran elegido po la cabeza del PJD.
Abdelillah Benkiran, creó el domingo la sorpresa en el sexto congreso del partido islamista marroquí Justicia y desarrollo (PJD) al hacerse con la Secretaria General del partido ante el dirigente que sacaba Saad Eddine Othmani, anunció al Consejo nacional del PJD. Benkiran de 54 años, el Presidente del Consejo nacional saliente, es graduado de la física y dirige a una escuela primaria en Rabat. Pragmático y dotado con un sólido sentido el humor, Abdelillah Benkirane, un moderado, diplomatico y es considerado "duro".
El sexto congreso del PJD cuyos trabajos comenzaron el sábado se celebró bajo el tema: “No hay vida política sin credibilidad”. Tras expresar su “compromiso en pro de la monarquía”, los miembros del Congreso adoptaron una declaración que concede la prioridad a “reformas democráticas en condiciones de rehabilitar la vida política y ampliar la participación de los ciudadanos en los campos político”. En el escrutinio legislativo de 2007, el porcentaje de participación sólo fue del 37% contra un 52% en 2002. El PJD se había vuelto la segunda formación del país con 46 asientos detrás del viejo partido nacionalista Istiqlal que tenía incursión 52. El 6.o Congreso por otro lado llamó al desarrollo de la democracia a través, en particular, de “reformas institucionales”, a la instauración “de una justicia social y a la lucha contra la depravación”. El PJD, en su informe político presentado a la apertura del congreso, expresaron su voluntad de trabajar para construir a la Unión del Magreb árabe y aportaron su apoyo al proyecto de autonomía que Marruecos propone para regular el conflicto del Sahara.
25/7/08
El terrorismo global.
Mucho se está especulando sobre la naturaleza del actual terrorismo global, es decir, del terrorismo relacionado de uno u otro modo con al–Qaeda. Se trata de una polémica muy extendida en los círculos académicos y en las comunidades de inteligencia, con implicaciones para el enfoque que ha de darse a las políticas nacionales de seguridad y a la cooperación internacional en dicha materia. Una polémica en torno a cómo ha evolucionado ese fenómeno tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y al tipo de amenaza que supone en nuestros días tanto para los países cuyas poblaciones son mayoritariamente musulmanas como para otras sociedades, incluidas por supuesto las del mundo occidental.
Como consecuencia de la reacción estadounidense a lo ocurrido aquel día en Nueva York y Washington, la estructura terrorista liderada por Osma bin Laden perdió el santuario del cual venía disfrutando en Afganistán desde mediados de los 90 y quedó seriamente menoscabada. No pocos de sus grupos afines, que de igual manera contaban con campos de entrenamiento y otras infraestructuras al amparo del régimen de los talibán, se vieron asimismo afectados. Y las organizaciones directa o indirectamente vinculadas con al–Qaeda que tenían sus bases fuera de ese país surasiático fueron desde entonces objeto de una decidida represión por parte de los gobiernos con autoridad sobre las diferentes jurisdicciones estatales donde se encontraban.
Estos acontecimientos son suficientemente conocidos y no parece que respecto a ellos exista demasiada controversia entre los observadores atentos del fenómeno. Sin embargo, no pocos de estos concluyeron, a partir de aquellos hechos, que al–Qaeda había dejado de existir, transformada en una ideología o en un movimiento. Concluyeron también que el terrorismo global se había convertido en un fenómeno amorfo, carente de estructuración formal y de liderazgo. Concluyeron, finalmente, que la verdadera amenaza terrorista procede ahora de células locales informales constituidas de manera espontánea y compuestas por individuos radicalizados a sí mismos bajo el influjo de unas serie de ideas diseminadas sobre todo a través de Internet.
A esta visión de las cosas ha contribuido la obra de un influyente doctrinario del terrorismo yihadista. Un individuo de origen sirio pero nacionalizado español que responde al sobrenombre de Abu Musab al Suri, miembro fundador de la célula establecida por al–Qaeda en nuestro país una década antes del 11–M y luego incorporado al círculo inmediato de Osama bin Laden. Fue detenido en Pakistán en 2005, no sin que antes publicase su Llamada a la resistencia islámica mundial. Ahora bien, afirmar que aquella estructura terrorista ha desaparecido, que el terrorismo global es ahora un fenómeno amorfo y que la amenaza emana hoy de células locales surgidas espontáneamente no parece que se corresponda con la realidad.
Al–Qaeda en continuidad y transformación
Para empezar, al–Qaeda sigue existiendo. Se ha transformado en los últimos años, mostrando gran resistencia y una sobresaliente capacidad de adaptación. Reubicada en las zonas tribales de Pakistán fronterizas con Afganistán, está regenerada como estructura terrorista y su situación organizativa es en la actualidad de una relativa robustez. Aun cuando no pocos de sus miembros más destacados han sido detenidos o abatidos a lo largo de los últimos siete años, el núcleo de liderazgo se ha reconstituido en sucesivas ocasiones, en especial por lo que se refiere a los presuntos 10 miembros del consejo consultivo o Majlis Shura. Contarían en su nueva base de operaciones con entre algunos centenares y unos pocos miles de activistas propios.
Pero al–Qaeda dispone además de tramas y células, así como de agentes y colaboradores, fuera de aquella zona. En Asia Central y el sudeste asiático, Oriente Medio y la región del Golfo, el este de África o el norte del Cáucaso, por ejemplo. La presencia de miembros destacados de aquella estructura terrorista en esas regiones obedece en parte a que muchos de ellos se dispersaron tras la pérdida del santuario afgano a finales de 2001 y en parte a que en ellas residen personas que en la segunda mitad de los 90 recibieron adiestramiento en los campos de que al–Qaeda disponía en ese dominio. Durante 2006 y 2007 individuos con esas características fueron detenidos o abatidos en países como Rusia, Turquía, Líbano, Jordania, Yemen y Kenia.
Eso sí, al–Qaeda ha venido subsanando su estado previo, como remanente de la estructura terrorista que existía antes del 11–S, con una extraordinaria campaña de propaganda, diseminada sobre todo a través de Internet. Lo cual no significa que al–Qaeda haya dejado de ser una organización para convertirse en una ideología, como tan a menudo se sostiene. Se trata de una estructura terrorista sustancialmente recuperada, que mientras tanto ha optimizado sus activos simbólicos y aprovechado las nuevas tecnologías de la comunicación, dedicando una atención especial a tareas de producción y reproducción ideológica, para sí misma, para otros actores inmersos en la urdimbre del terrorismo global y, por supuesto, para su población de referencia.
Aunque las capacidades operativas de al–Qaeda no sean las mismas que en el pasado, han vuelto a ser considerables. Sus dirigentes continúan empeñados en tareas de financiación y reclutamiento, la formación de adeptos en los nuevos campos de entrenamiento establecidos al norte de Waziristán y alrededores, así como en la expansión de su presencia, la consolidación de alianzas y la difusión de tramas afines. Pero siguen también empeñados en la planificación de atentados dentro y fuera de las zonas tribales de Pakistán y Afganistán. En estas demarcaciones suelen actuar en colaboración con los talibán y colectivos foráneos de adeptos, además de grupos terroristas autóctonos en el caso de atentados cometidos en otros lugares del territorio paquistaní.
Fuera de ese escenario, el control que al–Qaeda ejerce sobre el planeamiento y la ejecución de atentados es mucho más limitado, aunque continúe aspirando a perpetrar algunos espectaculares, sobre todo pero no exclusivamente contra blancos occidentales. Desde el 11–S se han registrado distintos episodios en los que su concurso fue más allá de la instigación. Como los de 2002 en Yerba y Mombasa, 2003 en Estambul y 2005 en Londres, por ejemplo, además de numerosas tentativas fallidas. Al–Qaeda puede implicarse bien para que en la realización de un atentado intervengan individuos bajo su mando directo, bien para que lo hagan otros insertos en sus extensiones territoriales o en grupos y organizaciones afines, que a su vez pueden movilizar células locales.
Las extensiones territoriales de al–Qaeda
Y es que al–Qaeda parece haber reaccionado a la fragmentación producida en su seno tras la pérdida del santuario afgano en el otoño de 2001 y los problemas de gestión que ese estado de cosas suponía, tanto mediante iniciativas de descentralización como de extensión de su influencia dentro y fuera del mundo islámico. Por una parte, tratando de establecer extensiones territoriales de sí misma, lo que ha conseguido en algunos casos; por otra, dedicando especial atención al fomento de relaciones con una serie de grupos y organizaciones afines en distintos países o regiones del mundo. Asimismo, estimulando, cuando ha sido posible, la aparición de nuevas entidades yihadistas de base predispuestas al alineamiento con al–Qaeda.
Al–Qaeda ha conseguido establecer algunas extensiones territoriales. En ocasiones, a partir de su propia estructura y articuladas por destacados miembros que estaban dispersos en áreas geopolíticas concretas pero se mantenían en contacto con el núcleo central de liderazgo. Es el caso de la denominada al–Qaeda en la Península Arábiga, que inició su campaña terrorista en 2003. En otros casos, mediante acuerdos con grupos asociados de ámbito nacional o regional. Estas alianzas ponen de manifiesto que al–Qaeda encontró serios impedimentos para desarrollar por sí misma sus ramificaciones en zonas donde actuaba ya una organización armada de orientación islamista. Al mismo tiempo, sin embargo, incrementaron su proyección geográfica.
Es de este segundo modo como se constituyó, en otoño de 2004, la organización de al–Qaeda para la Yihad en la Tierra de los Dos Ríos, es decir en Irak. Tal fue la denominación entonces adoptada por Unicidad de Dios y Yihad, formación existente desde el año anterior y liderada por el jordano Abu Musab al Zarqaui, quien se convirtió en máximo dirigente de la extensión iraquí de al–Qaeda hasta su muerte en junio de 2006. Fue sustituido por Abu Ayub al Masri, conocido como Abu Hamza al Muhayir, con la aprobación expresa de Osama bin Laden, lo que, unido al hecho mismo de que se trate de un egipcio, pondría de manifiesto la ascendencia que los líderes de al–Qaeda ejercen sobre su rama iraquí.
A inicios de 2007 apareció la organización de al–Qaeda en el Magreb Islámico, resultante de una fusión entre al–Qaeda y el Grupo Salafista Para la Predicación y el Combate (GSPC). Este, de origen argelino y formado a finales de los 90, se había internacionalizado progresivamente, fomentando la creación de células y redes afines en otros países de la región norteafricana e incluso del Sahel. Su conversión en extensión norteafricana de al–Qaeda estuvo precedida de una estrecha interacción con la rama iraquí de esta misma. En la actualidad estaría amalgamando bajo una única dirección, a su vez dependiente del núcleo central de liderazgo de al–Qaeda, a elementos yihadistas en los países de la región y en sus respectivas diásporas fuera de la misma.
Entre el directorio de al–Qaeda y los líderes de esas extensiones territoriales cabe presumir que el contacto sea regular y hasta directo. Parece además verosímil que se produzca, entre otras cuestiones, sobre las modalidades y los procedimientos en la ejecución de atentados o sobre la selección de blancos en la evolución de campañas terroristas. Lo cual no es incompatible con márgenes de autonomía operativa, que seguramente no son uniformes para aquellas ramas territoriales y varían según los casos, ni impide que puedan darse posiciones encontradas entre la visión estratégica global que se tiene desde el centro de al–Qaeda y determinadas decisiones tácticas adoptadas por los responsables de sus ramas territoriales.
Grupos y organizaciones que son afines
Tras perder el santuario afgano y reubicarse hacia el oeste, al–Qaeda se ha adaptado a las cambiantes circunstancias fomentando también relaciones con grupos y organizaciones afines. En realidad, desde febrero de 1998 había ya algunas entidades formalmente afiliadas con al–Qaeda en el denominado Frente Mundial para la Yihad contra Judíos y Cruzados, creado a instancias de aquella. Pero será con posterioridad cuando se incrementaron en número e importancia dentro de la urdimbre del terrorismo global, adquiriendo predominancia operativa entre los distintos componentes de la misma. Estos grupos y organizaciones afines difieren notablemente entre sí en sus dimensiones, grado de articulación, composición interna y alcance operativo.
La naturaleza de las relaciones que esos grupos y organizaciones mantienen con al–Qaeda varía igualmente de unos casos a otros. Es frecuente que sus dirigentes hayan hecho público, a través de Internet, un juramento de lealtad a Osama bin Laden. A menudo basta con que asuman expresamente la doctrina y los métodos de aquella estructura terrorista. Pero los ligámenes de asociación suelen asimismo manifestarse en la presencia de individuos que compatibilizan funciones de liderazgo o mantienen vínculos personales de índole intergrupal, la transferencia de recursos económicos en uno u otro sentido, la asistencia mutua en el adoctrinamiento o la formación de individuos, e incluso la colaboración para planificar y ejecutar atentados.
No menos de 30 grupos y organizaciones activos en distintos lugares del mundo mantienen actualmente algún tipo de asociación con al–Qaeda. Esas entidades actúan por lo común sin que el núcleo dirigente de esta estructura terrorista ejerza funciones de mando y control sobre sus operaciones, aunque las mismas tiendan a llevarse a cabo de acuerdo con una serie de orientaciones generales proporcionadas por Osama bin Laden y especialmente por Ayman al Zawahiri. La ascendencia de uno y otro sobre los líderes de aquellas entidades directa o indirectamente relacionadas con al–Qaeda es en principio menor de la que tienen sobre los de sus extensiones territoriales, aunque no siempre ocurre exactamente así.
En 2006 y 2007 se atribuyeron actos de terrorismo a una serie de grupos afines a al–Qaeda entre los que destacan los talibán. Pero a cuya listado hay que añadir a los neotalibán paquistaníes de Tehrik e Taliban (Fuerza de Talibán), Lashkar e Tayiba (Ejército de los Puros) en la India, Abu Sayaf (Portadores de la Espada) en Filipinas, Yemaa Islamiya (Asamblea Islámica) en el sudeste asiático, Jund as Sham (Ejército del Levante) en Siria, Asbat al Ansar (Liga de los Seguidores) y Fatah al Islam (Conquista del Islam) en Líbano, o la Unión de Tribunales Islámicos y Harakat Shabab al Muyahidín (Movimiento de la Juventud Combatiente) en Somalia, además de las formaciones integradas en el Estado Islámico de Irak, donde asimismo opera Ansar as Sunna (Defensores de la Tradición).
Durante aquellos dos años fueron detenidos o abatidos miembros de esas y otras entidades afines a al–Qaeda, como el Movimiento Islámico del Turkestán Oriental en China, Lashkar e Yangvi (Ejército de Yangvi) y Jaish e Muhammad (Soldados de Mahoma) en Pakistán, Harakat ul Mujahedeen (Movimiento de los Combatientes) allí y en la India, Harakat ul Jihad ul Islami (Movimiento de la Yihad Islámica) en Bangladesh, el Movimiento Islámico de Uzbekistán o su escisión, la Unión de la Yihad Islámica, y el Grupo Islámico Combatiente Libio, recientemente absorbido por al–Qaeda. Sin olvidar al Grupo Islámico Combatiente Marroquí o al Batallón de Mártires Chechenos para el Reconocimiento y el Sabotaje Riyadus Salikhin, entre otros más de cuantos se han dejado sentir en el último quinquenio.
Células independientes y bases sociales
Además de establecer algunas extensiones territoriales o de fomentar vínculos con grupos y organizaciones afines, al–Qaeda ha inspirado la formación y el desarrollo, en numerosos países del mundo, pero quizá especialmente en los occidentales, de grupúsculos o células independientes. Es decir, carentes, al menos en un principio, de ligámenes con alguno de esos otros componentes del actual terrorismo global. Sin embargo, estos grupúsculos o células que se autoconstituyen influenciados por los fines y los medios propugnados desde el núcleo de al–Qaeda pueden llegar a establecerlos, lo que incrementaría sus capacidades operativas o la posibilidad de que se impliquen en la ejecución de atentados.
En cualquier caso, estas redes y células autoconstituidas no deben confundirse, como a menudo ocurre, con las que, durmientes o en activo, están bajo el mando directo de al–Qaeda, situadas en la periferia de sus extensiones territoriales o integradas en grupos y organizaciones relacionadas con esa estructura terrorista. Como tampoco debe exagerarse su importancia a expensas de los otros componentes del terrorismo global. No debe olvidarse que la inmensa mayoría de los atentados relacionados con al–Qaeda que se han perpetrado en los últimos siete años son obra de esta misma estructura terrorista y, sobre todo, de sus extensiones territoriales y de grupos u organizaciones afines.
Y estos tres componentes de la actual urdimbre del terrorismo global incluyen actores colectivos caracterizados en general por un significativo grado de articulación organizativa, con sus correspondientes normas internas de conducta, códigos de disciplina, especialización funcional, jerarquía entre sus miembros y dirección reconocida. Algo que, aunque varíe notablemente de unos casos a otros, no casa bien con la idea del terrorismo global como un fenómeno desorganizado que sería la suma de grupúsculos independientes y células espontáneas que en su conjunto carecen de liderazgo. Estos actores locales e independientes son parte indudable de la urdimbre del terrorismo global, pero no debe tomarse esa parte por el todo. Ni siquiera como su componente más sobresaliente.
Tanto al–Qaeda y sus extensiones territoriales, como los grupos y organizaciones afines, o los grupúsculos y células locales independientes, forman un heterogéneo pero definido entramado internacional. Una urdimbre que evoluciona a consecuencia de factores endógenos o exógenos a la misma, cuyos componentes están interconectados de diferentes maneras y pueden variar con el tiempo en importancia relativa. Igualmente, las entidades concretas que se corresponden con cada uno de esos componentes pueden oscilar en número, al desaparecer unas e incorporarse otras o al unirse mediante procesos de fusión o absorción. Cada una puede además modificar sus características propias o la naturaleza de las relaciones que mantiene con el resto.
A esta urdimbre terrorista le es común la ideología del salafismo yihadista y la finalidad última de instaurar un nuevo califato según esa creencia. En ausencia de patrocinio estatal, que persista depende de que los componentes de la misma movilicen suficientes recursos entre su población de referencia. Al–Qaeda y los demás actores del terrorismo global mantienen un apoyo más que significativo en sociedades mayoritariamente musulmanas e incluso entre comunidades musulmanas de la diáspora. Sin embargo, parece que esos apoyos decrecen desde 2002, debido quizá a que las víctimas del terrorismo relacionado con al–Qaeda son sobre todo musulmanas y a que la legitimidad de esta violencia es contestada por autoridades religiosas con influencia en el mundo islámico.
Conclusiones: Al–Qaeda sigue existiendo. Ha compensado su aminoramiento con la diseminación de propaganda, pero no es una mera ideología. Ha compensado su fragmentación mediante el establecimiento de extensiones territoriales o el fomento de ligámenes con grupos y organizaciones afines, pero no se ha diluido en un movimiento. Hasta hace siete años era sinónimo de terrorismo global y ahora es parte de una diversificada urdimbre a la que proporciona liderazgo y estrategia. Ha compensado sus restricciones operativas instigando o facilitando las actividades de otros actores del terrorismo global, pero dispone de un nuevo santuario en las zonas tribales al oeste del territorio paquistaní y cuenta con renovadas capacidades.
Conviene, claro está, no desdeñar el desafío que plantean grupúsculos y células locales inormales aparentemente independientes, especialmente en el ámbito de las sociedades occidentales. Ahora bien, sin tomar esta parte por el todo, olvidando que al–Qaeda no ha dejado de existir, que la urdimbre del terrorismo global tiene otros componentes y que la mayoría de los atentados relacionados directa o indirectamente con esa estructura terrorista son en la actualidad obra de sus extensiones territoriales ––como al–Qaeda en Irak o al–Qaeda en el Magreb Islámico–– o de grupos y organizaciones que se encuentran en relación con la misma –– con los talibán en el primer lugar de un nutrido elenco––. Los riesgos y amenazas que el terrorismo global plantea para distintos países o regiones del planeta dependen precisamente del modo en que se combinan esos distintos componentes.
En suma, el actual terrorismo global no es un fenómeno amorfo sino polimorfo. No es el modelo de Abu Musab Al Suri el que parece imperar, sino más bien el diseñado por otro ideólogo del yihadismo violento, Abu Bakar Naji, en su obra La gestión de la ferocidad. Todo lo cual tiene implicaciones en materia de prevención y respuesta para las democracias occidentales, pues debe atenderse no sólo a los desafíos que suponen las células locales o grupúsculos autoconstituidos en el seno de nuestras sociedades sino igualmente a los planteados por otros integrantes de la urdimbre del terrorismo global, como la reconstituida al–Qaeda, sus extensiones territoriales o los grupos y organizaciones afines a dicha estructura terrorista.
Más aún, es particularmente verosímil que se entremezclen uno o más de esos últimos componentes exógenos con otros surgidos a partir de procesos autóctonos de radicalización y reclutamiento terrorista. Puesto que los mayores y mejor articulados actores del terrorismo global tienen sus bases de operaciones fuera del mundo occidental, es obligado insistir en la importancia de complementar los avances en inteligencia y seguridad interior con el mantenimiento de altos niveles de cooperación internacional, especialmente con países priorizados según la valoración que se haga tanto sobre los orígenes de los riesgos y las amenazas para una determinada sociedad como acerca de sus conexiones transnacionales. Riesgos y amenazas que, siete años después de los atentados del 11–S, no son menores para el mundo occidental, aunque sí más complejos.
17/7/08
El pueblo Marroqui ya no cree en los milagros.
Las esperanzas que se han generado con el advenimiento de Mohamed VI han dado paso al desencanto ante la falta de cambios. Un ex ministro alerta que el consenso monárquico se encuentra en peligro a medio plazo.“Reafirmo que el régimen que Nosotros (los marroquíes) queremos es una monarquía ciudadana, una monarquía activa no cantonada en un concepto reductor, ni en cuanto a sus prerrogativas ejecutivas, ni legislativas o judiciales”, señalaba Mohamed VI en un discurso que dirigió a la nación. “Así es la monarquía auténtica que hemos elegido, en el marco del respeto de su cuádrupla legitimidad, a saber, religiosa, histórica, constitucional y democrática”, concluía el soberano Alauí.La satisfacción con la que los medios marroquíes acogieron las palabras del rey contrastaba con la opinión de los observadores occidentales para quienes la alocución de Mohamed VI era una declaración de intenciones, en toda regla, de no ceder un ápice de su poder e incluso, si cabe, de reforzarlo.“La tan manida retórica de la transición democrática en Marruecos choca frontalmente contra lo dicho por el rey”, apunta el investigador marroquí de la Universidad de Tel Aviv, Samir Ben-Layashi.Las bondades presentadas en la alocución real confrontaban la actitud de Mohamed VI durante la multitudinaria recepción oficial ofrecida en el palacio tangerino de Marchane. “Tras saludar amablemente al público allí reunido, pudimos ver a un rey con algunos kilos de más y serio en extremo, molesto incluso”, indica un próximo al círculo real presente en la gala. “Sintomático fue el momento en que retiró de malos modos la mano que pretendían besar el general Benslimane y el general Bennani (los dos militares de más alto grado del ejército marroquí), quizás como muestra de su descontento para con estos”, continúa este anónimo confidente. “No son todo bondades en el reino Alauí y este hecho (el desaire a los generales) demuestra que los últimos casos de corrupción, así como las filtraciones a la prensa de documentos secretos de defensa en la lucha contra el terrorismo islamista, no han pasado desapercibidos a ojos el monarca”, concluye.“Si bien es cierto que todavía queda mucho por hacer, no podemos dejar de señalar que muchas reformas han sido emprendidas y que, aunque todavía no se sienten plenamente sus efectos, pronto empezaremos a ver sus resultados”, indica el politólogo Abdellatif Agenouche. Para este ferviente defensor de las bondades del reinado de Mohamed VI, “la democracia absoluta no existe en ninguna parte, ni tan siquiera en sus tan idealizados países europeos”. Según Agenouche, “nadie puede negar que este monarca se encuentra en las antípodas de su difunto padre (Hassan II) y que durante su reinado se ha acelerado sobremanera el proceso de democratización del país”. Así las cosas, a Agenouche no le duelen prendas al aseverar que “no cabe duda que la monarquía goza de muy buena salud en Marruecos”.De opinión contrapuesta es el ex ministro y también politólogo Abdellah Saaf. Para éste, “si a corto plazo no se empiezan a sentir realmente los efectos de las políticas estructurantes desatadas durante estos últimos años durante el reinado de Mohamed VI, la gente empezará a cuestionarse muchas cosas y quizás el consenso actualmente existente en torno a la institución monárquica se vea deteriorado”.“El espejismo se ha desvanecido”, concluyen, circunspectos, Abdelhak y Khalid, veteranos militantes de la izquierda marroquí. Casi una década después de su llegada al trono, “no cabe duda que el advenimiento de un nuevo soberano nos hizo creer en su momento que otro Marruecos era posible, que una etapa negra había visto su fin y que la democracia, así como el tan anhelado desarrollo económico y social, estaban más próximos que nunca”, apunta Khalid, “inquilino” durante varios años des las cárceles de Hassan II.“Todo era un espejismo y el optimismo ha dado paso a la incertidumbre, a la inquietud, a la desazón ante la tardanza de unos cambios que no acaban de llegar”, concluye, desesperanzado, Abdelhak.
9/7/08
La Prensa.
La prensa escrita, o prensa periódica, a veces llamada "prensa" solamente, es el conjunto de publicaciones impresas en papel, de tirada periódica, destinadas principalmente a difundir información, sobretodo sobre la actualidad, pero también para entretenimiento (cómics y pasatiempos). Se distinguen la prensa diaria, impresa en papel barato y las revistas, más ilustradas en color y impresas en mejor papel. Este última forma de publicación ha experimentado una gran diversificación que le ha permitido resistir mejor a la competencia de los medios de comunicación electrónicos, tales como la televisión, la radio, y el Internet.
La variedad general se publica una vez al día (de ahí la frase "prensa diaria"), algunas veces con excepciones para los domingos y los festivos nacionales. Otra variedad, menos grande y prestigiosa, se publica una vez a la semana (semanales).
Muchos países tienen al menos un periódico que circula por todo su territorio; un diario nacional, a diferencia de un diario local que trata de una sola ciudad o región. Estados Unidos y Canadá son una excepción parcial a esta tendencia, ya que cuentan con casi ningún diario de enfoque y distribución universal dentro de sus territorios.
El dueño o encargado se llama editor. La persona encargada del contenido se llama director, director jefe, o director ejecutivo.
Historia
Hace siglos que los gobiernos hacen circular diarios regulares de sus acciones (Julio César hizo circular una lista de eventos llamada "Acta Diurna" durante la República Romana en el año 59 a.C., y hubo una publicación del gobierno imperial chino en el año 713 d.C. que se llamó "Noticias Mezcladas"), pero las versiones tempranas no alcanzaron mucho éxito o distribución sin la impresión masiva que se logró después de Gutenberg. La prensa escrita apareció bajo forma de hojas sueltas a finales del siglo XV (la invención de la prensa de papel data de los años 1450). Durante los siglos siguientes empezaron a crecer numerosos priódicos (el periódico más viejo que aún opera hoy en día es el "Post-och Inrikes Tidningar" de Suecia, fundado en el 1645), pero es a partir de mediados del siglo XIX cuando se experimenta un gran desarrollo.
En 1884, Otto Mergenthaler inventó la máquina del linotipo, que moldea líneas enteras de letra con plomo caliente. Este invento inició toda una época de trabajo que duró por casi un siglo. En 1962, el diario Los Angeles Times empezó a acelerar sus linotipos con cintas perforadas de computadoras RCA, después de automatizar la alineación y los hifenes en el texto en columnas. Esto aumentó la eficiencia de los operadores manuales de los linotipos en un 40%. En 1973, la corporación Harris introdujo terminales de corrección electrónicos, que fueron imitados por las corporaciones Raytheon, Atex, y Digital Equipment Corporation entre otras. Estos terminales entregaron tiras de tipo sobre pelicula de fotofijadoras de letra ("letra fría" que reemplazó a la "letra caliente" de los linotipos).
Formato
Actualmente la mayoría de los diarios se distribuyen bajo tres clases de formato:
Hoja grande o broadsheet: 75 por 60 centímetros, usado muchas veces por los periódicos mas "serios". Tabloide: la mitad del tamaño de los broadsheet, y muchas veces visto como sensacionalista al lado de éstos últimos. Berliner: 47 por 31.5 centímetros, usado por periódicos como Le Monde.
Difusión y audiencia
El número de ejemplares vendidos en un solo día se llama la difusión, y se usa para definir las escalas de precios para avisos publicitarios.
Segun datos de la ONU, Japón tiene tres diarios con difusiones de más de 4 millones de ejemplares. El tabloide alemán Die Bild-Zeitung (el diario de fotos) con una difusión de 4,5 millones fue el único otro diario en esa categoria.
En el Reino Unido The Sun es el "bestseller", con alrededor de 3,2 millones de ejemplares difundidos por día (a finales del 2004).
En Estados Unidos y en el Reino Unido, hace muchos años que poco a poco va disminuyendo la difusión.
El USA Today tiene cifras de difusión de alrededor de 2 millones, siendo el diario más distribuido de los Estados Unidos. Esto se debe en parte a sus contratos con hoteles. Muchos ejemplares son entregadas a huéspedes que no dan cuenta de que no los reciban gratis.
La empresa de la prensa
Para la mayoría de los periódicos, su mayor fuente de ingresos es la publicidad. Lo que ganan de la venta de ejemplares a sus clientes no es nada al lado. Es debido a esto que el precio de los periódicos es bajo o incluso gratuíto.
Los editores de periódicos siempre buscan mayor difusión para así ganar más dinero por la venta de publicidad debido a la mayor eficacidad de publicitar en sus hojas. Sin embargo, algunos sacrifican una mayor difusión a cambio de tener una audiencia más rica (un grupo demográfico más atractivo a los empresarios).
Muchos periódicos por subscripción ofrecen varios planes de oferta, por ejemplo: solo domingos, o solo sábados, o solo días laborables.
Algunos proveen todo o parte de su material en el Internet, gratis o por un precio pequeño. El acceso libre puede ser solo por algunos dias o semanas, o a cambio del registro y la entrega de datos personales. En otros casos, se proveen gratis extensos archivos.
Periodismo de periódico
Ya que los periódicos empezaron como registros de sucesos contemporáneos (journales), la profesión de hacer uno empezó a llamarse periodismo, o ,en inglés, journalism. Se ha enfatizado mucho el valor del periodista para ser preciso y justo en el registro histórico.
Durante la era del periodismo "amarillo" del siglo XIX, muchos diarios norteamericanos se concentraron en la difusión de historias sensacionalistas que pretendian enojar o excitar, en lugar de informar. Sin embargo, este estilo de prensa se dejó de lado durante la Segunda Guerra Mundial, para volver al periodismo tradicional.
La crítica al periodismo es variada y a veces vehemente. Las acusaciones de sensacionalismo han disminuido en cierto grado. Pero la credibilidad se cuestiona debido a las fuentes anónimas, errores en los hechos, la gramática, y la deletreación; parcialidad real o imaginada; y escándalos de plagio y fabricación. Los editores muchas veces han usado su propiedad como juguete de rico o como una herramienta política.
Aunque las opiniones de los dueños muchas veces son relegadas a la páginas denominadas editorial, y las de los lectores a la pagina "op-ed" y a la sección de cartas al director, los diarios han sido usados varias veces para fines políticos insinuándose algún prejuicio en las "noticias" comunes. Por ejemplo, los derechistas radicales norteamericanos acusan al New York Times de un prejuicio izquierdista, mientras que los movimientos de carácter popular le acusan de apoyar casi siempre al Establishment político estadounidense. The Wall Street Journal, por otro lado, tiene fama de enfatizar la posición de la derecha radical.
Algunas medidas tomadas por los diarios con el fin de mejorar su credibilidad son: tener voceros, desarrolar políticas y procesos de entrenamiento de ética, usar políticas de autocorrección más duras, comunicando sus procesos y razones fundamentales con sus lectores, y pidiéndo a las fuentes que revisen los artículos después de imprimirlos.
La Profesión de Periodista.
Dícese de la persona que se dedica al periodismo, en cualquiera de sus formas, ya sea en la prensa escrita, radio, televisión o medios digitales. El periodista se dedica básicamente a la búsqueda de información y a su posterior difusión.
Existen varios principios que guían la labor del periodista, el principal de los cuales es el respeto por la verdad y el rigor en la búsqueda de la información. En general, se considera buen periodista al que consigue información relevante, breve y exacta en el menor tiempo posible.
Hasta hace cuatro o cinco décadas no se conocía en el país otro periodista que no fuera el de oficio, ya que no abundaban las facultades y escuelas de comunicación. La formación periodística se generaba en el propio trabajo.
El periodista de escuela es el que ha pasado por una sistematización de los conocimientos en la materia. Dispone una imagen intelectual importante pues se supone que cuenta con un bagaje de información integral para el óptimo desempeño de la labor profesional. Los años dedicados al estudio constituyeron una base común de apropiación de conocimientos teóricos para luego ejercitar de manera concreta el perfil que se desea adoptar para la práctica profesional.
Quienes han atravesado esta segunda experiencia coinciden en que la academia permite conocer que la comunicación es un proceso de construcción de sentido que atraviesa las distintas prácticas de la sociedad. La sociedad interactúa con los medios y resignifica su existencia en las construcciones, relatos, creaciones y manipulaciones que ella produce.
Siempre han existido prejuicios por parte de los periodistas de escuela hacia los de oficio y viceversa. Se decía que el egresado pretendía escribir comentarios de política internacional y probablemente no sabía redactar una gacetilla; y el periodista de oficio, muy limitado en su formación, tenía la intuición necesaria para saber cuál era la noticia. Por el contrario, el periodista académico se jactaba de su paso por la Universidad y el bagaje intelectual con el que contaba.
Si bien muchos señalan que el más común de los déficits de las carreras de periodismo y comunicación es la carencia de prácticas en redacciones o estudios de radio y televisión -y esto coloca a los egresados en una situación inicial de desventaja- es fácilmente corregible al comenzar la actividad profesional.
Aquella confrontación de los años setenta no quedó del todo en el olvido, lo mismo que la relación que existía entre la cantidad de periodistas de uno y otro origen dentro del medio de comunicación. Hoy la situación es totalmente opuesta y de cada 10 ingresantes a las redacciones, 9 son egresados de facultades de periodismo.
Historia del Periodismo.
A la tradición oral le siguieron los manuscritos hechos sobre papiros, pergaminos o papel, en los cuales egipcios, persas y griegos (entre otros) relataban lo que sucedía a su alrededor, dejando, de esta manera, una constancia material de los acontecimientos de diversas épocas. Un ejemplo claro de esto se da en Babilonia, donde, al parecer, existían ciertas personas que desempeñaban la tarea de historiógrafos, y cuya responsabilidad parecía ser la de escribir diariamente los acontecimientos públicos, religiosos y económicos en tablas de arcilla, valiéndose de signos cuneiformes (con forma de cuña) para ello.
Pero el periodismo como tal nace en Roma desde el momento en que se comenzaron a realizar comentarios, anales históricos y actas, en los que no sólo aparecen edictos sino también noticias de sociedad, sucesos y comentarios (también existían diarios de información pública ?uno de ellos era el Acta pública y el otro el Acta diurna, que era de carácter oficial). Más adelante, en la Edad Media, la práctica escrita de la información cayó en desuso, aunque algunos reyes escribieron las crónicas de sus gestas y los juglares contaron, de pueblo en pueblo, las hazañas de guerreros, los milagros y los acontecimientos de la época en las diversas regiones de Europa, volviéndose, de esta manera, a la tradición oral.
Es en el siglo XIII cuando se vuelve a las formas escritas de consignar lo que sucede, ello con la creación de la Nouvelle manuscrite, en donde se difundían noticias. Más tarde, en el siglo XV, aparece el Journal d'un burgeois, en París, con noticias y anécdotas. Sin embargo, estos sólo eran medios efímeros que no gozaban de mucha popularidad, lo que habría de cambiar durante el Renacimiento italiano, cuando, habida cuenta de la infinitud de sucesos que lo signaron, comienzan a aparecer un gran número de avisos y hojas narrando lo que pasaba. Así, nacen, en Venecia, las gazzetas, en las cuales se daban noticias de los acontecimientos portuarios y comerciales, propiciando que, a lo largo de toda Europa, el uso de este tipo de publicaciones entrara en boga; además, la aparición de la imprenta de tipos móviles (1436, aproximadamente), contribuyó al auge de este tipo de medios de comunicación, estimulando a los intelectuales a publicar esta clase de escritos, los cuales fueron tomando forma de semanarios, diarios, revistas, etc., siendo en Inglaterra donde se empieza a hacer periodismo de interés público, haciendo de lo político tan sólo un tema más.
El primer periódico impreso se publicó en Alemania, en 1457, con el título de Nurenberg Zeitung. En 1493, circularon por Europa varias ediciones de una hoja titulada Descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón. En América, el primer periódico fue la Hoja de México, aparecido en 1541, en donde se narraban los sucesos acaecidos durante el terremoto de Guatemala. Lo anterior muestra que las publicaciones nacían con un fin particular o a raíz de un hecho específico y que no tenían ni periodicidad ni constancia, esto más o menos hasta el año 1600.
En 1615, en Francfort del Meno, aparece el Frankfurten Journal; en 1640, en Italia, la Gazzeta publica; en 1641, en Barcelona, se funda la Gaceta semanal; en 1661, en Madrid, nace la Gaceta; en 1695, en Inglaterra, el Stanford Mercury, modelo que sería copiado en México años más tarde, y que daría como resultado la publicación de El Mercurio Volante.
Casi todos los impresos tenían formas diferentes o utilizaban géneros distintos para expresarse, pues no sucedía, como hoy en día, que dentro de un mismo periódico existiesen varios géneros.
En el siglo XVII, proliferan en América, especialmente en México y Lima, hojas volantes que se publicaban, casi siempre, con el pretexto de la llegada de alguna flota proveniente de Europa, así como con las noticias más notables del Virreinato. Un siglo más tarde, se establecen periódicos continuos y con secciones diferentes, de los cuales los más antiguos son la Gaceta de México y Noticias de España (1722). En 1729, en Guatemala, aparece la Gaceta de Guatemala y, en Costa Rica, la Gaceta Mensual; en el Virreinato del Perú aparecen La Gaceta de Lima (1743), el Diario de Lima (1790) y el Mercurio Peruano.
En 1764 apareció la Gaceta de la Habana; El pensador y el Papel periódico de la Habana salen a la luz en 1790; en el siglo XIX aparecieron el Noticiero de la tarde, El lucero y el Diario de la Marina. En 1764 aparece la Gaceta de Buenos Aires, la Gaceta de Santafé aparece en 1785; el Papel periódico de la ciudad de Santafé en 1791 y la Gaceta de Caracas en 1806.
En el siglo XIX se fundan el Correo Curioso, El Redactor Americano, El Alternativo y el Semanario del Nuevo Reino de Granada, así como los primeros periódicos de República Dominicana, Honduras, Puerto Rico, Panamá, etc., tales como la Gaceta de Gobierno, en 1807, o el Diario Económico, en 1814, ambos de Puerto Rico.
Hasta ese entonces, el periodismo se limitaba a las formas impresas y orales, pero con la llegada de la radio, a principio del siglo XX, esto comenzó a cambiar, al tiempo que la visión de los periodistas se hacía cada vez más amplia, haciéndose imperativa la necesidad de conocer a fondo lo que sucede. Lo anterior sucede primero en los Estados Unidos y en algunas partes de Europa, convirtiéndose, años más tarde, en un modelo que terminaría por ser trasplantado a otras partes del mundo (los casos más notables de ello se encuentran en Argentina, México y Colombia, países donde el periodismo ha cobrado una inusitada importancia).
De acuerdo con la aparición de cada medio de difusión (imprenta, radio, televisión, medios electrónicos), el periodismo ha ido evolucionando según las exigencias y posibilidades que cada medio impone, lo que ha hecho que, actualmente, se entienda que, para cada medio, hay una forma de ejercer el oficio comunicativo.
Cuando se consolidan los medios masivos de comunicación empiezan a nacer las diversas corrientes de la comunicación, así como los estudios sobre ella, a la vez que los géneros periodísticos se caracterizan y definen más cuidadosamente, convirtiendo al periodismo en lo que algunos teóricos han dado en llamar "el cuarto poder".
Bajo este panorama, la legislación relativa a la prensa y a los medios de comunicación ha ido variando, aunque la mayoría de estas legislaciones ha propendido por defender la libertad de prensa, todo ello siempre y cuando se actúe bajo ciertos límites, de tal manera que ni el orden público ni el buen nombre de las personas sean perturbados.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
